El muro de Berlín


El muro de la vergüenza. Un monumento a la intransigencia humana


El 13 de agosto de 1961, los líderes de la antigua República Democrática Alemana (RDA) ordenaron la construcción de una pared de concreto de 166 kilómetros de largo y cuatro metros de altura para dividir en dos la ciudad de Berlín. El objetivo oficial: “proteger a los habitantes dela RDA contra los ataques fascistas occidentales”. Sin embargo, el objetivo real era otro: impedir el escape a la libertad de miles de ciudadanos disconformes con el régimen comunista impuesto por la Unión Soviética.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los victoriosos aliados –Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la Unión Soviética– dividieron Alemania en cuatro sectores, cada uno bajo el control de un país aliado.
Los sectores estadounidense, británico y francés se combinaron para formar un Estado democrático que se llamó República Federal de Alemania (RFA) o Alemania Occidental. El sector soviético se convirtió en un Estado con régimen comunista y se denominó República Democrática Alemana (RDA), el 7 de octubre de 1949.Una barrera, a la que el premier inglés Winston Churchill llamó “La Cortina de Hi e r ro”, separaba ahora el Este del Oeste. Aunque la ciudad de Berlín quedaba bastante dentro de territorio soviético, el acuerdo entre los aliados determinó que la misma ciudad se dividiera entre los triunfadores.


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Caída del Muro de Berlín

Berlín fue dividida en cuatro sectores. Nuevamente, los sectores estadounidense, británico y francés se combinaron para formar Berlín Occidental. El sector soviético se convirtió en la capital de la RDA: Berlín Oriental.
Durante agosto de 1961, las tensiones entre los sectores Este y Oeste de Berlín derivaron en una peligrosa crisis internacional. Por primera vez desde el fin de la guerra, soldados y policías de ambos sectores sostuvieron enfrentamientos. El origen de la crisis radicó en el continuo flujo de trabajadores desde el territorio controlado por los soviéticos hacia la zona occidental. Cada día, 53 000 berlineses del Este pasaban la frontera para trabajar en Berlín Occidental y no pocos decidían no regresar a la República Democrática Alemana. El máximo de deserciones se registró el día 9, cuando 1 926 personas decidieron permanecer en el Oeste; se calcula que desde el final de la guerra, el número de personas que habían abandonado la zona soviética se elevaba a 2 689 000. Para poner fin a este flujo, el ejército de la Alemania del Este ocupó la ciudad durante la noche del 13 y levantó barreras y fortificaciones; todo habitante de la RDA solo podía pasar al Oeste si poseía una autorización expresa de las autoridades. Walter Ulbricht, el líder de la Alemania Oriental, firmó las órdenes para cerrar la frontera. Así, de los 80 puntos de paso entre uno y otro sector, solo 12 quedaron abiertos. Más de medio millón de alemanes occidentales se manifestaron por la tarde contra el cierre unilateral de la frontera. Mientras tanto, el canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer, se entrevistaba en Italia con el responsable de la diplomacia norteamericana, Dean Rusk. Ambos dirigentes creyeron que las medidas adoptadas por los alemanes del Este serían provisionales y se limitarían a ejercer mayor control sobre los trabajadores que pasaban diariamente la frontera. De ahí la sorpresa con que tuvieron que enfrentarse el 15 de agosto, cuando el ejército de Alemania del Este comenzó a reemplazar las cercas de alambres de espinas por gruesos bloques de hormigón prefabricado. Los aliados respondieron con una dura nota de protesta dirigida a la URSS, el 19; el documento indicaba que la construcción de un muro entre las dos zonas de Berlín constituía una flagrante violación del estatuto de ocupación, firmado por las cuatro grandes potencias. Moscú rechazó la protesta 24 horas después. Veintiocho años habría de durar en pie este muro. El principio del fin para el infame Mu ro de Berlín llegó en 1989, cuando Hungría, un país comunista vecino, abrió sus puertas a los países occidentales como parte de las reformas auspiciadas por Mijaíl Go r b a c h ov y su política de “perestroika”. La migración entre países comunistas no tenía restricciones, de modo que los ciudadanos de la RDA podían ir a Hungría y de ahí salir a Alemania Occidental o a cualquier otro lado. La repentina apertura levantó el ánimo de la gente y comenzaron enormes manifestaciones, especialmente en Leipzig. El 9 de nov i e m b re de 1989, cerca de la 7:00 pm, el líder del partido comunista de Berlín Oriental, Gunter Schabowsky, anunció que la frontera con Berlín Occidental sería abierta para “viajes privados al exterior”.

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• En 28 años, el muro se cobró por lo menos 239 vidas de personas baleadas por guardias, ahogadas en las aguas del Spree o en uno de los lagos, o muertas al saltar de sus casas.

• La primera víctima fue Rudolf Urban, muerto el 19 de agosto de 1961, al saltar desde una ventana en la calle Bernauer.

• La misma calle fue escenario de otra tragedia, el 4 de octubre de 1961, cuando el joven Bernd Lünser, bajo fuego de los Vopos, saltó desde el cuarto piso de un edificio, pero falló y se mató.

• El 17 de agosto de 1962, un año después de que el muro se erigió, la muerte del joven Peter Fachter se recibió con mucha agitación. Después de ser malherido por los guardias fronterizos, yació moribundo durante una hora a los pies del muro, tiempo en el cual nadie acudió en su ayuda.


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Galería de arte en la actualidad

• En total, 5 043 alemanes orientales, incluyendo 574 guardias fronterizos, lograron escalar el muro. El primero en hacerlo fue Conrad Schuman, no perdió tiempo para saltar sobre la alambrada de púas, el 15 de agosto de 1961.

• Sesenta mil personas fueron sentenciadas por intentar “huir de la República”, y algunos simplemente por hacer “preparativos”. Quienes ayudaban a los fugitivos eran sentenciados a cadena perpetua. Quienes escapaban usaban una variedad de métodos y estratagemas. Por ejemplo, en su primer año de existencia, el muro fue embestido 14 veces por pesados camiones. La mayoría de esos escapes de hecho ocurrieron en los primeros meses, cuando la frontera no había sido totalmente sellada.

• En diciembre de 1961 un tren transportó a 24 fugitivos al otro lado del muro. En junio de 1962, 14 berlineses orientales capturaron una embarcación después de emborrachar al capitán y amarrarlo. Luego atravesaron a toda máquina el Spree bajo una lluvia de balas.

• El escape más espectacular ocurrió en octubre de 1964, cuando 57 residentes de Berlín Oriental pasaron por debajo del muro. Desde el mes de abril de aquel año, 37 estudiantes y familiares de los fugitivos que vivían en el lado occidental habían cavado un túnel a una profundidad de 13 m con una longitud de 145 m y 70 cm de alto, enlazando una antigua panadería en la calle Bernauer con algunos patios en la calle Strelitzer, en el lado oriental.

• Durante la noche del 28 de julio de 1965, la familia Holzapfel consiguió la hazaña de escalar el muro, deslizándose por una cuerda arrojada desde el techo de la Casa de los Ministerios en el lado oriental y tensada del lado occidental por familiares al tanto de su escape.

• Quienes escapaban usaban autos en varias formas. El fugitivo era atado debajo del vehículo o se ocultaba en el cofre, donde el tamaño del tanque de combustible había sido reducido.

• Cuatro hombres enfundados en uniformes soviéticos confeccionados por sus mujeres cruzaron el Muro sin ningún problema, y hasta fueron saludados respetuosamente por los centinelas.

• En enero de 1984, seis alemanes del lado oriental se refugiaron en la embajada de Estados Unidos en Berlín Oriental y, después de dos días de intensas negociaciones, finalmente recibieron permiso para emigrar.

• El último fugitivo muerto a tiros fue Chris Gueffroy, quien murió el 6 de febrero de 1989, dos semanas antes de que la orden de disparar se levantara.


Fuente: http://www.yucatan.com.mx/especiales/muro/muro.pd